Te veo desde lejos, pero a la misma vez no te veo...me entristezco suavemente y poco a poco mis ojos se tornan grises, la indiferencia que transmiten tus poros se hace cada vez mas dolorosa cuando mi cuerpo la siente como fríos cristales de hielo incrustados en mi piel, simplemente no puedo,... el peso de las lágrimas en mi corazón me lastiman y el recuerdo de un amor que no perduró es como un clavo en una yaga que nunca sana.
Te veo desde lejos, mas bien me gustaría hacerlo de cerca, mis ojos se han secado, ¿Mi vida? no se exactamente donde quedó, no sé si aún la quiero o no.
Mis ojos te buscan desesperadamente en este momento, no te encuentro o quizás he posado la mirada sobre ti pero ya no te reconozco y aún asi todo me recuerda a ti.